Preguntas frecuentes sobre la vacuna contra la COVID-19 y la vacunación

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Actualizado el 18 de junio de 2021
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Todos los días, de 7:00 a. m. a 7:00 p. m.

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Cómo funciona la vacuna

Las vacunas contra el COVID-19 le enseñan a nuestro cuerpo a luchar contra el virus que lo causa. Por lo general, el organismo tarda dos semanas después de la vacunación en crear inmunidad contra el COVID-19.

No puede contraer COVID-19 a partir de la vacuna. Los componentes de la vacuna son:

  • ARN mensajero con ingrediente activo y nucleótido modificado (modRNA) con la codificación de la proteína de pico del virus SARS-CoV-2.
  • El gen para la proteína “spike” más el virus

Cuatro lípidos (que incluyen polietilenglicol o PEG)

  • El PEG que se utiliza en laxantes y en preparaciones intestinales que se usan antes de una colonoscopia; es el componente con mayor probabilidad de producir síntomas o reacciones alérgicas
  • Cuatro sales (incluido el NaCl) que actúan como reguladores de pH
  • Azúcar (sacarosa)
  • El polisorbato 80 comúnmente utilizado en alimentos como algunos helados, pudines, gelatina, etc. (componente de la vacuna Janssen)

Las vacunas actuales contra la COVID-19 no contienen timerosal, mercurio, aluminio, huevo, adyuvantes, antibióticos ni conservantes.

No. Ninguna de las vacunas autorizadas contiene el virus vivo que causa el COVID-19, por lo que no pueden enfermarlo.

Después de recibir la vacuna contra el COVID-19, es posible que tenga algunos efectos secundarios, que son señales normales de que el cuerpo se está protegiendo. Por lo general, los efectos secundarios son entre leves y moderados, aparecen dentro de los primeros 3 días después de la vacunación y desaparecen 1 o 2 días después de su aparición. Algunas personas no sufren efectos secundarios.

Algunos de los efectos secundarios que podría sentir o notar en el brazo en el que le aplicaron la inyección son dolor, enrojecimiento de la piel e hinchazón. Con respecto al resto del cuerpo, podría sentir cansancio o tener dolor de cabeza, dolores musculares, escalofríos, fiebre y náuseas.

Para obtener más información, consulte la publicación Posibles efectos secundarios después de vacunarse contra el COVID-19 de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC).

No. Las vacunas contra el COVID-19 no cambian el ADN ni interactúan con él de ninguna manera. Las vacunas enseñan al organismo a protegerse contra las infecciones de COVID en el futuro. Obtenga más información de los CDC sobre cómo funcionan las vacunas.

Los científicos y expertos en salud han estado monitoreando la presencia e importancia de las diversas cepas genéticas del virus SARS-CoV-2 desde el inicio de la pandemia. Los científicos aún están trabajando para comprender mejor la propagación de las nuevas cepas relevantes y su impacto sobre las terapias, vacunas y pruebas actuales. Las primeras investigaciones indican que las vacunas de ARN mensajero actualmente disponibles brindan un nivel de protección contra la enfermedad COVID-19, pero aún se está evaluando el impacto total. Haga clic aquí para obtener la última información disponible de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) sobre variantes.

Actualmente, no hay información sobre la efectividad de las vacunas contra el COVID-19 en las personas que recibieron anticuerpos monoclonales o plasma convaleciente. Según la evidencia, es poco frecuente que las personas se infecten nuevamente en los 90 días posteriores a la primera vez que se enfermaron. Por este motivo, las personas que hayan recibido uno de estos tratamientos deberían esperar un período de al menos 90 días después del tratamiento para vacunarse.

Si recibió la primera dosis de la vacuna y luego se le administraron anticuerpos monoclonales, debería esperar 90 días antes de aplicarse la segunda dosis de la vacuna. Sin embargo, si recibió la primera o la segunda dosis de la vacuna antes de que transcurrieran los 90 días completos, no es necesario repetir las dosis.

Aún no está claro cuánto tiempo dura la inmunidad natural o la inducida por la vacuna y si se necesitarán más dosis en el futuro. Pfizer/BioNTech y Moderna informaron que están desarrollando una vacuna de refuerzo que podría usarse si una variante del SARS-CoV-2 demuestra que las vacunas no son lo suficientemente eficaces. Haga clic aquí para obtener la última información disponible de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) sobre variantes.

No en este momento. Los estudios sobre la necesidad de aplicarse una dosis de refuerzo están en curso. Si se determina que la dosis de refuerzo contra el COVID-19 es necesaria, el Departamento de Salud y Control Ambiental (Department of Health and Environmental Control, DHEC) notificará al público y proporcionará dichas dosis.

Cómo recibir la vacuna

¿Quién es elegible?

A partir del 12 de mayo de 2021, todos los habitantes de Carolina del Sur mayores de 12 años son elegibles para la vacuna de Pfizer y todos los habitantes de Carolina del Sur de 18 años o más son elegibles para las vacunas de Pfizer, Moderna y Janssen (Johnson & Johnson). No necesita presentar una identificación ni tener seguro para vacunarse y la mayoría de las clínicas tienen la entrada libre (sin cita previa), o bien puede solicitar una cita.

No. No debe probar que es elegible. No es necesario que muestre ningún documento de identificación ni papeles que indiquen su edad, trabajo o condición médica.

Una vez que hayan completado su período de aislamiento, las personas previamente infectadas con COVID-19 pueden recibir la vacuna. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC), las personas parecen ser propensas a volver a contagiarse una vez que transcurren más de 90 días desde el momento en el que se contagiaron por primera vez. Al parecer, las personas no suelen volver a contagiarse los primeros 90 días después de haber contraído COVID-19.

Sí. Los residentes no permanentes que viven en Carolina del Sur en el momento en el que reúnen los requisitos para recibir la vacuna pueden vacunarse aquí, de la misma forma que los habitantes de Carolina del Sur que están en otro estado pueden vacunarse allí. Si bien en la actualidad no es necesario presentar una prueba de residencia para recibir la vacuna, se aconseja recibir las dos dosis del mismo proveedor.

Que esperar

El gobierno federal está proporcionando la vacuna de forma gratuita a todas las personas que viven en los Estados Unidos. Los proveedores de vacunación pueden ser reembolsados por el cargo por administrar la vacuna por la compañía de seguros pública o privada del paciente o, para pacientes sin seguro, por el Fondo de Ayuda para Proveedores de la Administración de Recursos y Servicios de Salud (Health Resources and Services Administrations, HRSA por sus siglas en inglés). A nadie se le puede negar una vacuna si no puede pagar el cargo por administrar la vacuna, y nadie debería recibir una factura por recibir la vacuna.

Cualquier persona que haya recibido su vacuna y tenga una pregunta sobre cualquier cargo, tarifa o costo asociado debe comunicarse con su proveedor de vacuna.

No. No hace falta que tenga seguro. Los proveedores no pueden negarle la vacuna si no tiene seguro.

¿Se pregunta por qué un proveedor le solicita su tarjeta de seguro médico? Esto sucede cuando un proveedor podría recibir un reembolso por administrarle una vacuna. El proveedor necesita su tarjeta para solicitar el pago. Su compañía de seguro médico o el gobierno federal podrían pagar una tarifa.

Incluso si proporciona su tarjeta de seguro, no correrá ningún gasto por su cuenta para poder recibir la vacuna contra el COVID-19. No deberá pagar deducibles, coseguros ni copagos.

Las vacunas contra la COVID-19 se administrarán por inyección intramuscular (IM), una dosis en el brazo.

Después de recibir la vacuna contra la COVID-19, es posible que tenga algunos efectos secundarios, que son señales normales de que el cuerpo se está protegiendo. Por lo general, los efectos secundarios son entre leves y moderados, aparecen dentro de los primeros 3 días después de la vacunación y desaparecen 1 o 2 días después de su aparición. Algunas personas no sufren efectos secundarios.

Algunos de los efectos secundarios que podría sentir o notar en el brazo donde le aplicaron la inyección son dolor, enrojecimiento de la piel e hinchazón. Con respecto al resto del cuerpo, podría sentir cansancio o tener dolor de cabeza, dolores musculares, escalofríos, fiebre y náuseas.

Para obtener más información, consulte la publicación Posibles efectos secundarios después de vacunarse contra la COVID-19 de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Dosificación de la vacuna

La vacuna de Pfizer‑BioNTech requiere dos inyecciones con 21 días de diferencia. La vacuna de Moderna requiere dos inyecciones con 28 días de diferencia. Es necesario recibir ambas dosis de la misma vacuna: dos de la vacuna de Pfizer o dos de la vacuna de Moderna.
La vacuna de Janssen requiere solamente una inyección.

Después de recibir la primera dosis, todas las personas recibirán un registro de vacunación que se completará en el momento de la administración de la vacuna. En este registro constará la vacuna que recibió, la fecha y ubicación, además de la fecha de la próxima dosis, si es necesario. Se les recordará a las personas cuándo deben recibir la segunda inyección.

La vacuna que recibió y cuándo debe recibir la segunda dosis es información médica confidencial que se maneja cuidadosamente para proteger su privacidad.

Se recomienda recibir solo un tipo de vacuna contra la COVID-19.

Las vacunas de Pfizer y de Moderna se administran en dos dosis, y ambas dosis deben ser de la misma marca. Todavía no se puso a prueba la administración de las dos dosis de las dos vacunas. Por lo tanto, no hay datos de farmacovigilancia disponibles.

Aplíquese la segunda dosis lo más cerca posible del plazo recomendado. Si se aplica la vacuna de Pfizer, debe recibir la segunda dosis 21 días después de la primera. Si se aplica la vacuna de Moderna, debe recibir la segunda dosis 28 días después de la primera. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) aseguran que no hay ningún problema si recibe la segunda dosis de la vacuna después del plazo recomendado. No hay un intervalo máximo entre la primera y la segunda dosis de las dos vacunas.

Es mejor recibir la segunda dosis lo más puntualmente posible, pero está bien si se retrasa. Los CDC recomiendan aplicarse la segunda dosis dentro de las 6 semanas (42 días) posteriores a la administración de la primera dosis.

Si la segunda dosis se aplica después de 42 días, no es necesario reiniciar la serie.

Si contrae COVID-19 en el tiempo que transcurre entre la administración de las dos dosis de la vacuna, debe esperar hasta que la enfermedad remita y hasta haber completado el período de aislamiento. El médico le dará más información y recomendaciones específicas para usted.

Esta es una decisión que debe tomar su médico. No existen datos sobre la seguridad y eficacia de las vacunas contra el COVID-19 en personas que reciben anticuerpos monoclonales. En teoría, si recibe los anticuerpos pasivos, es posible que su cuerpo no obtenga una inmunidad duradera de la vacuna. La recomendación de los CDC si obtiene anticuerpos pasivos es esperar al menos 90 días antes de obtener la vacuna.

Seguridad de la vacuna

Desarrollo

Si. Las vacunas contra la COVID-19 son seguras y efectivas. No se lanzará ninguna vacuna hasta que haya pasado las mismas pruebas científicas y clínicas rigurosas a las que se someten todas las vacunas en desarrollo.

Por lo general, la elaboración de una vacuna lleva varios años. Sin embargo, los científicos ya habían comenzado a investigar vacunas contra el coronavirus durante brotes anteriores causados por coronavirus relacionados, como el SRAS (Síndrome respiratorio agudo severo) y el MERS (Síndrome respiratorio de Oriente Medio). Esa investigación anterior proporcionó una ventaja para el desarrollo rápido de las vacunas a fin de brindar protección contra la infección por el SARS-CoV-2, el virus que causa la COVID-19. 

La FDA puede emitir un autorización de uso de emergencia (Emergency Use Authorization, EUA) para el uso de productos médicos no aprobados o el uso no aprobado de productos médicos aprobados, en una emergencia para diagnosticar, tratar o prevenir enfermedades o afecciones graves o que pongan en peligro la vida, en el caso de que se hayan cumplido ciertos criterios reglamentarios, entre ellos que no haya alternativas adecuadas, aprobadas ni disponibles.
Los fabricantes presentan una solicitud para una EUA ante la FDA que revisa y emite una determinación al respecto.

Menores de 18 años

En este momento, la vacuna de Pfizer-BioNTech está autorizada para las personas de 12 años en adelante, y las vacunas de Moderna y Janssen (Johnson & Johnson) están autorizadas para las personas de 18 años en adelante.

En Carolina del Sur, las personas mayores de 16 años pueden dar su consentimiento para vacunarse sin la autorización de los padres. No hace falta que vayan a vacunarse acompañados por su padre, madre o tutor. Sin embargo, los niños de 12 a 15 años deben tener el consentimiento de un padre, madre o tutor legal para poder recibir la vacuna de Pfizer. Todos los proveedores de vacunas tienen sus propios formularios de consentimiento para la aplicación de vacunas.

Las vacunas contra el COVID-19 no están aprobadas para personas menores de 16 años. Existe cierta evidencia de que otras vacunas, específicamente la MMR (triple vírica) y Pneumovax (antineumocócica), pueden ayudar a proteger contra el COVID-19. Estas son vacunas pediátricas rutinarias. Verifique con su pediatra para asegurarse de que sus hijos tienen sus vacunas al día, y si no las tienen, hable con su proveedor de cuidados de la salud sobre la administración de estas vacunas.

Poblaciones especiales

Las personas con enfermedades autoinmunes pueden recibir la vacuna de ARNm contra el COVID-19. Sin embargo, deben tener en cuenta que en la actualidad no hay datos disponibles acerca de la seguridad de las vacunas de ARNm contra el COVID-19 para ellos. Las personas con enfermedades autoinmunes estaban incluidas en los estudios de la Fase 3 de las vacunas de Pfizer y Moderna y no se notaron brotes de enfermedad. Sin embargo, esto representa solo un pequeño número de personas. Conforme se administren más vacunas, los CDC (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades) y la FDA (Administración de Medicamentos y Alimentos) tendrán más información sobre el riesgo de una respuesta inflamatoria (brote) para una persona con enfermedad autoinmune. Sin embargo, existe clara evidencia de ensayos clínicos de que administrar la vacuna reduce enormemente la posibilidad de que la persona contraiga COVID-19, la cual puede ser una enfermedad seria o incluso mortal.

Las personas que anteriormente hayan tenido SGB pueden recibir una vacuna de ARNm contra el COVID-19. Hasta la fecha, no se han reportado casos de SGB después de la vacunación entre participantes en los ensayos clínicos de la vacuna de ARNm contra el COVID-19. Con pocas excepciones, los  lineamientos de mejores prácticas generales para la inmunización  del Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) no incluyen un historial de SGB como una precaución a la vacunación con otras vacunas.

Se reportaron casos de parálisis de Bell en participantes de los ensayos clínicos de la vacuna de ARNm contra el COVID-19. Sin embargo, la FDA no considera que estos estén por encima de la tasa esperada en la población general. No han concluido que estos casos fueron provocados por la vacuna. Por lo tanto, las personas que anteriormente hayan tenido parálisis de Bell pueden recibir una vacuna de ARNm contra el COVID-19.

La  Sociedad de Medicina Materno-Fetal recomienda que se les ofrezca la vacuna a las mujeres que están embarazadas. Si bien las mujeres embarazadas no participaron en los ensayos clínicos nacionales sobre las vacunas, se entiende que el riesgo teórico de daño fetal es muy bajo. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) realizaron un seguimiento a más de 35 000 mujeres que estaban embarazadas en el momento de vacunarse. No han tenido problemas con el embarazo a una tasa mayor que la natural entre las mujeres embarazadas que no recibieron la vacuna. Encuentre más información aquí.

Por otro lado, la enfermedad del COVID-19 durante el embarazo pone en un riesgo elevado a la mujer y al niño no nacido. En comparación con las mujeres que no están embarazadas, quienes sí lo están y contraen COVID-19 presentan un riesgo mayor de desarrollar coágulos, tener un parto prematuro o padecer una forma grave de la enfermedad que requiera hospitalización, cuidados intensivos o asistencia respiratoria. Encuentre más información aquí.

Si está intentando quedar embarazada ahora o desea un embarazo en el futuro, puede recibir una vacuna contra la COVID-19. Actualmente, no hay pruebas de que alguna vacuna, incluidas las vacunas contra la COVID-19, cause problemas de fertilidad, los cuales son dificultades al intentar quedar embarazada. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) no recomiendan la realización de pruebas de embarazo de rutina antes de la vacunación contra la COVID-19. Al igual que con todas las vacunas, los científicos ahora están estudiando minuciosamente las vacunas contra la COVID-19 en busca de efectos secundarios e informarán los resultados a medida que se encuentren disponibles.

En general, las personas con diabetes no tienen efectos secundarios más graves o diferentes que los demás. Sin embargo, puede experimentar algunos cambios en el control de su glucosa (azúcar) en la sangre. Es bueno planificar con anticipación por si acaso. Mantenga un botiquín para días de enfermedad con medicamentos y suministros adicionales en caso de que no se sienta bien. Es posible que desee vigilar su glucosa en sangre más de cerca. Si usa insulina, consulte con su médico sobre si debe ajustar su insulina si es necesario.

Después de la vacuna

Quizás. Varios factores determinarían si debe o no estar en cuarentena. La guía más actualizada se puede encontrar en el sitio web de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC).

El 13 de mayo de 2021, los CDC publicaron las pautas actualizadas sobre el uso de mascarillas.

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